Cómo moverse por Madeira

 

Bonita carretera que nos lleva a la cima del Pico Arieiro. @Iñigo Pedrueza
Bonita carretera que nos lleva a la cima del Pico Arieiro. @Iñigo Pedrueza

La isla de Madeira no es muy grande, mide 58 km de largo por 23 km de ancho, por lo que se puede recorrer en poco tiempo. De un extremo a otro, es decir, de Caniçal a Porto Moniz se tarda tan sólo una hora. Además las carreteras principales, autovías de dos carriles están en buen estado. Por todo ello les aconsejamos alquilar un coche, ya que es práctico y cómodo, podemos ir allá adonde deseemos y hacer paradas en los puntos más interesantes de la isla.

En coche

Una de las mejores opciones para recorrer la isla de Madeira es pues el coche. Suele haber promociones de alquiler de coches por unos días que suponen un gasto muy bajo para el bolsillo del viajero.

La circulación no es demasiado complicada ni la manera de conducir demasiado brusca. El único factor que tienen que tener en cuenta son las pendientes de muchas de las carreteras. Por eso es recomendable el alquiler de coches de al menos 100CV y motores de unos 1400cc para arriba. Nuestra experiencia nos lo ha indicado, ya que en algunos tramos de las autovías nuestro vehículo necesitaba ir en segunda y a 40km/h. Es mejor gastar un poquito más en la reserva del automóvil que ir con dificultades de potencia durante nuestra visita.

Si desea más información pinche sobre el enlace o sobre los anuncios de la página. Hemos comprobado que poseen sucursales en Madeira.

En autobús

Existe una red de transporte público que incluye, sobre todo, autobuses que funcionan en las ciudades, como es el caso de Funchal. Pero además, están los autobuses que conectan las ciudades con las zonas rurales. Es interesante porque pasan también por las acequias de la isla, y si se le avisa, el conductor puede hacer una parada en el comienzo de cada acequia. más información autobuses en Madeira.

En teleférico

Debido a la orografía de Madeira, a su gran cantidad de montes y zonas altas, una de las opciones de transporte más interesantes para moverse por Madeira es el teleférico, que nos permite llegar a los sitios altos de forma rápida. Además, el transporte es más emocionante y las vistas más impresionantes si cabe. Es muy práctico para todo el mundo, incluidos los pasajeros con movilidad reducida.

Hay teleféricos en Funchal, pero también en el Rancho, que está cerca del Cabo Girão, en Câmara de Lobos que antiguamente servía para transportar productos agrícolas desde las llanuras del Cabo Girão, pero que hoy se ha convertido en un medio de transporte turístico que ofrece al visitante vistas bellísimas. Empezando con el punto de partida, el Rancho, que es un lugar de gran interés turístico.

Estamos hablando de un teleférico muy moderno, con dos cabinas en las que caben 6 personas por cabina. Hay que decir que la altura es considerable, y los que sufren de vértigo pasarán un momento difícil, aunque vale la pena si se tiene en cuenta que llegan a una playa de gran belleza. En esta misma zona, en la Câmara de Lobos, a unos 6 kilómetros, se puede visitar la Faja dos Padres adonde se llega únicamente en teleférico. También hay teleféricos en Santana (Rocha do Navio) y Porto Moniz (Achadas da Cruz).

Los ferries unen Funchal con Porto Santo.

En Ferry.

Otro medio de transporte que se incluye dentro de la red de transporte público es el ferry, conocido como el ferry-boat sale todos los días menos los lunes de Funchal hacia la isla de Porto Santo. El trayecto dura 2 horas y cuarto, y cuesta unos 40€.

En helicóptero.

Existe la posibilidad de ver la isla de otra forma, bastante original: alquilando un helicóptero que realiza paseos que duran de 10 a 45 minutos (cuesta entre 60 y 200 €) para un mínimo de 4 pasajeros. Aunque también se puede ir de Funchal a Porto Santo (ida y vuelta sale en torno a los 800 y pico euros).

Otras formas de transporte

Las islas se pueden recorrer en otros medios de transporte, como bicicletas BTT, catamaranes, todoterreno, motos quad 4×4 …que son otra forma también muy interesante y diferente de conocer las ciudades y las zonas rurales.