Gastronomía madeirense

A pesar de su simplicidad, la gastronomía de Madeira se nutre de una vasta variedad de productos regionales de gran calidad que dan lugar a deliciosas especialidades gastronómicas. La cercanía al mar ha favorecido la creación de excelentes platos de marisco y pescado fresco de gran calidad, como el pulpo y el camarón preparado de diferentes formas, el atún salpresado y los filetes de pez espada a la madeirense. Otra de las especialidades de Madeira, pero esta vez de carne, es la llamada “Espetada” (brocheta) de carne de vaca, acompañada de maíz frito y del célebre Bolo-do-Caco, con mantequilla de ajo.

En la foto podemos chuparnos los dedos contemplando esta suculenta sopa de marisco servida en el interior de un sabroso pan.

El conocido plato de maíz a la madeirense es pues una guarnición que acompaña tanto a platos de carne, como la espetada, como a platos de pescado, como el pez espada o el atún encebollado. Se hace con harina de maíz, sal, perejil, ajo, col partida en pedacitos y grasa, ingredientes que deben cocerse durante una hora y removiendo hasta que espese. El segundo paso es dejarlo enfriar y luego cortarlo en cubos, que se comen así o se pueden feir.

Pescado fresco en un mercado de Funchal. Foto de Madeira Walking en Flickr.

Otra especialidad típica de Madeira es el Vinha d’alho, que preparan algunos restaurantes y cafés la Noite do Mercado; llegan a hacerse miles de bocadillos para esta noche tan especial. Y es que se trata de un plato delicioso que se prepara en varios días: la carne tiene que macerar junto a otros ingredientes como el vinagre, el laurel y el vino blanco. Después de algunos días, incluso una semana, se fríe la carne en grasa de cerdo, en la cual se fríen rebanadas de pan que servirán luego para hacer bocadillos.

Otros platos son el cus-cus casero, la sopa de trigo (que es un plato menos conocido, pero que  últimamente se ha popularizado y los visitantes pueden encontrarla en cualquier restaurante), el pan casero amasado con patata dulce, el pulpo en escabeche, el bocadillo de filete de espada (sable), el guiso servido en un plato de café, los picadillos, que son trozos de carne frita con salsa y patatas fritas,…

Los visitantes podrán pues conocer la gastronomía madeirense en los restaurantes de las islas, donde se ensalza la comida tradicional y también las especialidades de la nueva cocina que apuesta por la fusión de productos y sabores. Y en los bares disfrutarán con los típicos dentinhos, que son las tapas de Madeira.

Por otra parte, las frutas tropicales son los reyes en los postres debido a su abundancia en el archipiélago. El mango, el maracujá, la anona, la pera aguacate, la banana…tienen un sabor auténtico y refrescante. También pueden ser consumidos en mousses, helados, pudins y sufflés.

En cuanto a los dulces, el archipiélago de Madeira ofrece al visitantes delicias como el tradicional “Bolo-de-Mel” hecho de frutos secos, especias, miel de caña de azúcar.

Otros productos regionales son la “queijada maderense” realizada con requesón fresco.

Bebidas

Maíz a la madeirense. Foto flick de 2punys.

Los turistas aprecian mucho las bebidas de Madeira, como los deliciosos zumos de fruta naturales: de papaya, guayaba, maracuyá, mango…que no se encuentran tan deliciosos en Europa. Pero también el célebre “ponche” madeirense, elaborado con aguardiente de caña de azúcar, miel y lima (se le añade la cáscara, lo cual le da un leve amargor a la bebida) que se tritura con el palo de ponche, conocido como mexelote. Pero hay otros ponches que son deliciosos en verano, pero que tienen bastante peligro, ya que entran de maravilla, como el de maracuyá, el de mandarina, el pé-de-ca-bra y la nikita.

Hay otro producto muy conocido entre los madeirenses que toman también los niños, que se llama la Brisa maracuyá, que es un refresco delicioso hecho por la empresa que lleva ese mismo nombre. Si sale de Madeira, no lo encontrará fácilmente en otros países, puesto que de momento no se exporta demasiado.

En cuanto a las cervezas, la reina es la Coral, creada por los ingleses en el año 1872. Es suave y de baja fermentación, y se toma casi como el agua por lo refrescante que es, ideal para el clima de Madeira.

Pero la bebida más célebre del archipiélago es el Vino de Madeira, que se suele tomar como aperitivo o tras el postre. Este afamado vino posee 30 castas, entre las que destacan 4 variedades, según la altitud en que se planten las viñas: Sercial, el más seco, para el aperitivo; Verdelho, semi-seco; Boal, semi-dulce, para acompañar al queso; y Malvasía, dulce, para los postres.

Restaurantes.

El restaurante Il Gallo d’Oro del hotel The Cliff Bay de Funchal, mantiene por cuarto año consecutivo su estrella Michelin. Ganada meritoriamente en 2009, año a año, el restaurante revalidad su conquista con una carta variada y mestiza.

Dirigido por el chef Benoît Sinthonm, este restaurante único de Maderia que ostenta tal galardón, ofrece una cocina de inspiración ibérica y mediterránea, donde los productos frescos de la isla son los protagonistas.