Guía de Viajes de Madeira en Portugal

Las banderas de Madeira, Portugal y Europa ondean sobre este archipélago paradisiaco del Atlántico. Foto de Flickr de Luci@.

Islamadeira.es se presenta como una guía de referencia para todos aquellos que quieran conocer uno de los más bellos archipiélagos del Atlántico: las islas portuguesas de Madeira y Porto Santo, un destino ideal para todo tipo de turistas. Si buscan experiencias únicas y un turismo de aventura, descubrirán la naturaleza en su estado puro haciendo las mil y una rutas que les propondremos, o realizando actividades y deportes ligados a la montaña o el mar.

Si prefieren un turismo más cultural, les ofreceremos un programa muy interesante tanto de los monumentos y museos que pueden visitar, como de los eventos y fiestas en los que pueden participar. Y, por supuesto, les propondremos el mejor alojamiento, les invitaremos a los mejores restaurantes y bares de las islas para que conozca la deliciosa gastronomía local, y ¡cómo no!, el famoso vino de Madeira, tan reconocido por todo el mundo.

La isla de Madeira forma parte de Portugal, se encuentra a un paso del continente europeo: a 860 km de Lisboa, 400 km de Tenerife y 770 km de las Azores. Se tarda tan sólo 1 hora y media en avión en llegar desde Lisboa y poco más desde muchas capitales europeas. Atrae a miles de turistas, muchos de los cuales llegan en esos fantásticos cruceros que pueden verse en el puerto de Funchal. Y el abanico de razones es amplio: su clima privilegiado con temperaturas ideales a lo largo de todo el año (25ºC en verano y 17ºC en invierno) y sus aguas cálidas, pero también su naturaleza exuberante llena de contrastes. Paisajes con montañas abruptas y valles verdes, las reservas naturales o el bosque de Laurisilva, clasificado por la UNESCO como Patrimonio Natural Mundial de la Humanidad. Y las bellas vistas del mar desde los impresionantes acantilados, o la preciosa playa de arena dorada de la isla de Porto Santo. Y, por otro lado, los espectaculares fuegos artificiales que celebran la llegada del Año Nuevo a los que asisten gentes de todo el mundo. Todo ello e infinitas cosas más que les iremos descubriendo en nuestra página hacen de Madeira un destino muy apreciado.

Situado también a 500 km de distancia de la costa africana (casi en la misma latitud que Casablanca) y a 1000 km del continente europeo, el archipiélago de Madeira, de origen volcánico, está formado por dos islas principales: la isla de Madeira (740,7 km²) y la isla de Porto Santo (42,5 km²), y dos conjuntos de islas deshabitadas: las islas Desertas, tres pequeñas islas situadas a 25 km al sureste de la isla de Madeira y las islas Selvagens, dos islas y dieciséis islotes situadas a 250 km al sur de Madeira, que constituyen reservas naturales.

Es una región portuguesa que, por su condición de archipiélago alejado del continente, posee cierta autonomía, similar a la de las Comunidades Autónomas españolas. La ciudad principal es Funchal, la capital de la isla de Madeira, que se encuentra al sur de ésta. Fue la primera ciudad que los portugueses fundaron fuera del continente y se extiende por las faldas de una montaña hasta el mar, donde se encuentra el centro histórico. Otras poblaciones de interés, son: Porto Santo -en la isla homónima-; Machico, al este de Funchal; Cámara de Lobos, al oeste, conocida por el Cabo Girão donde se encuentra uno de los acantilados más altos de Europa (se puede subir en funicular); San Vicente, en la costa norte, y Porto Moniz, en el extremo noroccidental de la isla. También destacan: Santana, en la costa norte, con sus peculiares Palhoças, casas tradicionales de Madeira, Ribeira Brava y Calheta, al oeste de Funchal.

La isla de Madeira es la más grande, pero aún así tiene tan sólo 57 km de largo y 22 km de ancho, por lo que se puede recorrer en poco más de una hora. A eso ayudan las vías rápidas que unen las ciudades a las zonas rurales. Por otro lado, un ferry – boat les llevará en 2 horas y cuarto a la isla de Porto Santo, la segunda isla del archipiélago. Para moverse por una y otra hay múltiples posibilidades: les recomendamos alquilar un coche, lo cual les dará una gran libertad, y, por supuesto, hacer rutas a pie, tomar el funicular para ver vistas espectaculares, los buses turísticos en Funchal y los pintorescos cestos (los carrinhos de cesto o cestinhos) con los que se puede descender desde el barrio de Monte hasta el centro de la capital.

Naturaleza exhuberante. Turismo activo

Una muestra de la riqueza floral de la isla de Madeira. Un paraiso semitropical cerca de Europa. Foto de Flickr de Margarida Perola.

Uno de los grandes atractivos de Madeira es la variedad de sus paisajes naturales que invitan al visitante a realizar múltiples actividades en escenarios diferentes: tierra, mar y aire. Su accidentada geografía hace del archipiélago un destino perfecto para los amantes de la montaña y para todos aquellos a los que les encanta hacer rutas de senderismo. Las famosas levadas llegan hasta los 1862 metros de altura, como es el caso de los picos más altos: el Pico Ruivo, el Pico das Torres y el Pico do Arieiro, sin olvidarnos de la región de Paul da Serra, a un paso de Funchal. También tendrán la ocasión de sobrevolar la isla en parapente o ala delta, practicar cayoning, rappel o escalada

Y los que desean realizar actividades más tranquilas como el trekking o los paseos a pie, tienen la oportunidad de elegir diferentes rutas, como el Paseo del Rabaçal en dirección a las 25 Fontes, el de Queimadas hasta Caldeirao Verde, o el que va del Pico do Arreiro hasta el Pico Ruivo. Y así admirar los bellos paisajes naturales y una vegetación llena de contrastes y colores, que combina características tanto tropicales como mediterráneas. Y, sobre todo, podrán descubrir el fascinante bosque de Laurisilva, que procede del período Terciario y que, por su belleza y diversidad, fue clasificado como una de las Siete Maravillas Naturales de Portugal. Por otra parte, no hay que olvidar que en Madeira hay una increíble variedad de parques y jardines con innumerables plantas exóticas de mil colores procedentes de todos los continentes.

Y los amantes del mar también están de enhorabuena, puesto que tienen la posibilidad de disfrutar de las aguas cálidas del archipiélago (entre 19º y 24ºC) que reúnen unas condiciones excepcionales para practicar snorkel, submarinismo, vela y pesca deportiva. Y, por supuesto, quienes practican el surf, podrán lanzarse a coger las mejores olas de Europa en las playas del Jardim do Mar, Fajã da Areia o Porto da Cruz…

Más tranquila y plácida, la isla de Porto Santo, si buscan más bien un turismo de bienestar. Podrán beneficiarse de las propiedades minerales de su inmensa playa de arena dorada, o incluso ir al centro de talasoterapia. Pero hay que decir también que las playas de Madeira no son como las playas de las Islas Bermudas, la Provenza Francesa, Croacia o las Islas italianas de Sicilia y Cerdeña. Excepto la que hay en la isla de Porto Santo, una auténtica playa paradisíaca de casi 10 kilómetros, no hay buenas playas naturales en Madeira. Eso sí, hay dos playas artificiales en Calheta y en Machico, además de piscinas públicas de agua marina junto al mar que intentan solventar esa otra carencia.

Turismo cultural y gastronómico

Les animamos a viajar a Madeira, no sólo por sus increíbles paisajes naturales, sino también por su historia y su Patrimonio cultural: una herencia que se remonta a la época de los Descubrimientos (Cristobal Colón y Vasco de Gama están muy relacionados con Madeira) y que se refleja en sus museos, iglesias, palacios, en las costumbres, el folclore, las fiestas y las manifestaciones artísticas y artesanales. Merece la pena visitar edificios de gran belleza arquitectónica, muchos de ellos clasificados Monumento Nacional, como el Palácio de São Lourenço, la Sé Catedral, la Fortaleza do Pico, el Mercado Municipal dos Lavradores, la Igreja do Colégio dos Jesuítas o la de São Envagelista, el Convento de Santa Clara o el Forte de São Tiago. Pero también las tradicionales casas de techo de paja, una auténtica atracción turística en la localidad de Santana.

Funchal tiene otros atractivos culturales, como sus interesantes museos; destacan el Museo Quinta das Cruzes, el Museo de Arte Sacro, el Museo de Fotografía. Y en Porto Santo, la casa museo de Colón. En cuanto a la artesanía, son de admirar los famosos bordados y la tapicería de Madeira.

Pero entre los acontecimientos que más turistas atraen todos los años, está la espectacular Fiesta de fin de año, que se empieza a celebrar varias semanas antes con diversos festejos y actividades. Las calles se llenan de luces, farolillos y motivos florales de gran belleza esperando la gran noche de año nuevo en la que madeirenses y turistas asisten a un espectáculo pirotécnico único. Pero, dependiendo en la época del año en la que decidan visitar el archipiélago de Madeira, podrá participar en otras grandes fiestas y eventos culturales como el Carnaval, la Festa da Flor, la Festa do Vinho, el Festival do Atlântico o el Festival de Colombo.

El paisaje madeirense es abrupto y salvaje. Las terrazas han “domado” la naturaleza y perfilado el carácter de sus habitantes. Foto de Flickr de ART-Ko.

Y, a lo largo de su estancia en Madeira, les aconsejamos probar las especialidades de la gastronomía madeirense, simple y muy ligada al mar, con platos de marisco y pescado fresco, como el pulpo y el camarón preparados de diferentes formas, las lapas asadas, los bistés de atún y los filetes de pez espada a la madeirense. En cuanto a carnes, la famosa “Espetada” de carne de vaca, acompañada de maíz frito y del típico Bolo-do-Caco con mantequilla de ajo. Y junto a la deliciosa gastronomía, el rey indiscutible de la isla: el famoso vino de Madeira, apreciado internacionalmente. Admirado por reyes, príncipes, exploradores y generales en el pasado, continúa en nuestros días gozando de una fama indiscutible. Y es que el vino de Madeira hace, sin duda, las delicias tanto de eruditos como de legos. No dejen de degustar algunas de sus variedades más nobles: el Malvasia, el Boal, el Sercial o el Verdelho, como aperitivo o después de comer.

Disfruten también de la animación nocturna en las islas de Madeira y de Porto Santo: de una cena en un restaurante local saboreando esa deliciosa gastronomía local de la que acabamos de hablarles, de una copa en alguno de los muchos bares que existen, yendo al Casino de Madeira o a bailar a alguna de las muchas discotecas.

No les faltarán tampoco hoteles con encanto, quintas palaciegas sobre las laderas y resorts. La oferta hotelera y de servicios tan grande con en el resto de regiones turísticas de Europa. Si ya cuentan con venir a Madeira, aquí pueden encontrar los mejores hoteles. En islamadeira.es les informaremos sobre las mejores opciones, las ofertas y las actividades más interesantes.

¡Vengan pues a Madeira a descubrir una naturaleza, una cultura y una tradición únicas! islamadeira.es les invita a viajar desde sus casas a este paraíso, a través de informaciones útiles y de interés, de artículos y reportajes, de fotografías y videos de uno de los archipiélagos más bellos del Atlántico. Nuestra intención es guiarlos y acompañarlos al descubrimiento de una naturaleza excepcional, de montañas, bosques y valles; de jardines, museos, fiestas y tradiciones; de aguas cálidas e infinitas actividades acuáticas. Y hacer realidad un sueño que, en realidad, están más al alcance de su mano de lo que nunca hubieran pensado. ¡Abran bien los ojos, disfruten y que tengan un buen viaje!